El territorio nigerino ha estado habitado desde hace más de 6000 años, según lo demuestra la evidencia arqueológica encontrada. Este descubrimiento entronca con la evidencia botánica, climática y geológica, que indica que en esos tiempos el proceso de desertificación de toda la región norte del país aún no había comenzado o era apenas incipiente.
Entre los siglos X y XIX, apareció un poderoso reino denominado Hausa, que medraba al controlar las rutas de las caravanas que cruzaban el Sahara y dominaba la región más fértil del sur del territorio. El apogeo de esta cultura se produjo alrededor de 1400 DC, para comenzar a decaer con la conquista europea de Níger en el siglo XVIII.
La colonización francesa se concretó totalmente en el siglo XIX, cuando el actual territorio de Níger pasó a formar parte del África Occidental Francesa, situación que persistió hasta 1958.
Dos años después el país obtuvo su independencia. El primer presidente fue Hamani Diori, que logró su reelección en las elecciones de 1965 y 1970, con un gobierno tranquilo y moderado. Sin embargo, las grandes sequías que se sucedieron a partir de 1968 comenzaron a generar un estado de inquietud social y de inestabilidad gubernativa, que condujeron a un primer golpe de estado militar en 1974 dirigido por el coronel Seyni Kountché, que derrocó a Diori. Kountché sufrió a su vez varios intentos golpistas que consiguieron ser abortados, pero en 1983 consiguió formar un Consejo Legislativo de Ministros formado por civiles y presidido por Oumarou Maname.
Kountché falleció cuatro años más tarde, siendo reemplazado por su camarada Ali Seibou, que acrecentó su base de poder en la década de los 80. La principal preocupación de su gobiernos fue desarrollar y diversificar la endeble base económica y productiva del país, intentando desprenderse de la dependencia con respecto a la extracción de mineral de uranio, por entonces única fuente de ingresos económicos en base a la exportación. A estos efectos, Seibou constituyó el Movimiento Nacional para el Desarrollo Social (MNSD), que quedaría convertido en único partido político legal.
Mientras se extendía la pobreza entre amplias capas de la sociedad y las sequías amenazaban generar hambrunas, el MNSD comenzó a solicitar préstamos al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, quienes le impusieron, según su costumbre, cambios estructurales macroeconómicos que incluían el congelamiento de los salarios de los empleados públicos durante dos años, lo que generó mayores niveles de pobreza.
Las organizaciones estudiantiles y obreras se resistieron a esas duras medidas con manifestaciones, huelgas y motines que se extendieron por la nación entera, exigiendo una apertura política y el abandono del sistema monopartidista. Estas acciones merecieron, en muchos casos, represión gubernamental que alcanzó en ciertos casos un gran grado de violencia.
En 1990 la firmeza de Seibou fue superada por la presión popular, que lo obligó a adoptar medidas ampliamente aperturistas. Así, el gobierno convocó a una Conferencia Nacional que allanara el camino a una salida democrática, encargando al político Amadou Cheiffou la preparación de un gobierno de transición.
En 1993 se promulgó la Constitución y se celebraron las primeras elecciones libres, en las que resultó victoriosa la Alianza de Fuerza para el Cambio (AFC) —una coalición de seis partidos de oposición— que obtuvo 50 de las 83 bancas legislativas en disputa. El MNSD perdió, asimismo, la presidencia, que pasó a manos de Mahamane Ousmane, candidato de un de los partidos integrantes de la AFC.
Este nuevo gobierno intentó mejorar la situación económica pero pronto se vio acorralado por un alzamiento de los miembros de la etnia tuáreg, habitantes de la zona norte del país. El motivo de la violencia fue que las repetidas sequías habían acabado con el ganado de este pueblo nómada que fue obligado a convertirse en sedentario mientras reclamaba al gobierno una solución al problema. La autoridad central prometió entregar tierras a los tuáreg, pero no encontró una solución fácil a sus demandas, lo que generó un conato de guerra civil que duró hasta bien entrado el año siguiente.
A su vez, las manifestaciones estudiantiles continuaban y el gobierno seguía reprimiéndolas, aunque un sector de la alianza en el poder se negaba a ello. Estas discrepancias condujeron a la ruptura de la coalición en ese mismo año de 1994 y a la renuncia del Primer Ministro. En 1995 se formó una nueva coalición que alcanzó la mayoría en el Congreso. Esta ventaja de poder le permitió exigir la renuncia de todo el Poder Ejecutivo y la formación de un nuevo gobierno, que quedó en manos de Hama Amadou.
La nueva situación duró poco, porque en enero de 1996 el coronel Ibrahim Baré Mainassara dio un nuevo golpe de estado y suspendió la vigencia de la constitución, cuyo imperio no ha sido restaurado (2006). Mainassara prometió devolver el gobierno al poder civil y cumplió en 1999, en que las primeras elecciones municipales dieron el triunfo a la oposición. Esa circunstancia provocó descontento en amplios sectores militares, cuya reacción fue hacer asesinar a Mainassara a manos de su propia guardia de corps.
Finalmente, en diciembre de ese mismo año el poder pasó nuevamente a manos de civiles al elegirse presidente a Mamadou Tadja y a Hama Amadú como primer Ministro —este último nombrado en enero de 2000—.
viernes, 8 de junio de 2007
Ubicación
Níger

El escudo de armas de Níger fue introducido el 1 de diciembre de 1962. Muestra un sol dorado escoltado por espadas de Tuareg y una lanza que simboliza el valor de la gente en el pasado. Además muestra unas espigas de sorgo y una cabeza de búfalo, ambos símbolos de la ganadería y la agricultura. El escudo está rodeado por cuatro banderas nacionales y un pergamino donde se lee el nombre del país "Republique du Niger" (República de Níger).
La bandera nacional de Níger fue adoptada en 1959, después de su independencia de África Occidental Francesa. La banda superior anaranjada representa la región norteña del Desierto del Sáhara, la banda central blanca representa pureza, y la banda inferior verde representa esperanza al igual que las tierras fértiles del sur de Níger. El círculo anaranjado en la banda central representa el sol.
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